Andaderas: ¿sí o no?

bebe-andando-696x464Muchos papás usan las andaderas para descansar de cargar al bebé o porque les permiten hacer actividades de la casa mientras tienen la sensación de que su bebé esta “protegido” y “seguro”. Sin embargo, muchos accidentes ocurren cuando los bebés están en una andadera.

 

Los más comunes son caídas por las escaleras o a una alberca, volcaduras al tropezar con un desnivel o una alfombra, machucones contra muebles o paredes, golpes en la cabeza o quemaduras o golpes al jalar algún objeto de una mesa o una superficie elevada.

 

Las andaderas tampoco han demostrado ayudar a que los bebés en el proceso de caminar.

 

El desarrollo motriz de un bebé es céfalo-caudal es decir, inicia desde los primeros meses con el control de la cabeza y el cuello y paulatinamente avanza a los hombros, el tronco y la cadera cuando el bebé logra sentarse sin ayuda para luego sostener su cuerpo en cuatro puntos y  gatear a los 8 o 10 meses aproximadamente.

 

Culmina en las piernas y pies a aproximadamente un año o año y medio cuando comienzan a dar sus primeros pasos y hacer actividades motrices más complejas como correr, subir escaleras o patear una pelota.

 

El desarrollo no es lineal pero es acumulativo. Cada hito del desarrollo motor se manifiesta de manera física pero consolidarlo se requiere práctica, motivación. Algunos bebés que son colocados en la andadera no caminan solos o peor aún, no controlan totalmente su tronco y piernas, y si no lo han hecho es porque probablemente aún no están totalmente listos para ello.

 

El proceso por el que pasan los bebés para comenzar a caminar por si mismos es sumamente enriquecedor y está lleno de aprendizajes en el área motriz, sensorial, cognitiva e incluso socio-afectiva, por ejemplo, sostenerse de un mueble o sillón para incorporarse del piso les ayuda a fortalecer brazos, piernas y desarrollar mejor control de su cuerpo y equilibrio.

 

Dar sus primeros pasos para ir y venir llevando objetos fortalece su autoestima ya que es la primera vez que por sí mismos pueden desplazarse en dos pies para alcanzar un objeto llamativo o a mamá y papá. Además al comenzar a andar por sí mismos incorporan las primeras nociones espaciales de su propio cuerpo en movimiento con respecto al entorno.

 

El colocar a un bebé en una andadera no ayuda a fortalecer sus piernas de la misma manera que cuando sostiene todo su cuerpo por sí mismo porque está flotando en algunos momentos, además de que la postura que adquiere, con las piernas abiertas no es la postura natural del cuerpo al caminar.

 

Tampoco ayuda a su esquema corporal ya que las andaderas hacen sentir el cuerpo del bebé mucho más ancho de lo que en realidad es por las dimensiones de las mismas y los soportes que tiene a los lados. La andadera también impide que el pequeño pueda ver sus propios pies en movimiento, lo cual altera su relación del cuerpo con el espacio.

 

Si ya tienen una andadera en casa o es realmente necesaria, se sugiere usarla con moderación, es decir 30 minutos o 1 hora diaria y aún mejor si el uso de la andadera se cambia por las siguientes alternativas:

 

-Utiliza los sillones de tu sala para hacer un corral y coloca un tapete en el piso y cojines alrededor. Puedes colocar a tu bebé ahí con un par de juguetes para que juegue mientras tú haces tus actividades procurando estar frente a él para poder observarlo

IMG_2473

-Para fortalecer sus piernas juega con tu bebé a sostenerlo de la cadera y levantar pelotas del piso y ponerlas sobre el sillón y ayúdale a agacharse para recogerlas, como si hiciera sentadillas.

 

-Has ejercicios de bicicleta por 10 minutos todos los días al cambiarle el pañal o despertarlo y ayúdale a ponerse de pie sosteniéndose de un mueble y volver a sentarse.

 

-Puedes utilizar un cochecito para empujar o incluso una caja de cartón gruesa y resistente puede ser útil para que tu bebé se desplace empujándola apoyando pies en el piso, dando pasitos y usando sus brazos para mantener el equilibrio.